Entrevistamos a Claudio Correa, ganador de la Segunda Mención de Honor de TransparentArte

Entrevistamos a Claudio Correa

En el último tiempo, el artista chileno Claudio Correa ha desarrollado un especial interés en investigar y realizar obras a partir de un criterio económico que roza los límites del arte. El año pasado realizó en galería Metales Pesados Visual, una exposición titulada “La tragedia de los comunes”, donde presentaba obras bidimensionales elaboradas a partir de la restauración de dinero triturado (desprovisto de su valor oficial por el Banco Central, por su deterioro), y entre otras cosas, también mostraba composiciones realizadas con billetes de distintos países, cuyos valores daban cuenta de la hiperinflación de ciertas economías en diversos momentos de su historia: por ejemplo, billetes de un millón de pesos argentinos, de diez trillones de dólares de Zimbabwe, y de mil millones de Dinara de la ex Yugoslavia.

Asimismo, una parte interesante de la muestra consistía en la proyección de dos videos que documentaban el canje de billetes deteriorados, realizado en diversas sucursales bancarias de Santiago, haciendo uso de un derecho detallado en el articulo 32 de la Ley Orgánica del Banco Central de Chile, que permite cambiar billetes mutilados que conserven más de la mitad de su texto original por su valor nominal.

Con “La traducción en metal de mil pesos” (2015), una obra que continúa con la investigación y lenguaje propuesto en esta muestra, Correa ganó la Segunda Mención de Honor de la cuarta versión del Concurso Transparentarte, que desde el año 2013 realiza FAVA CHILE en conjunto con el Consejo para la Transparencia. 

El cuadro se compone de tres documentos del Banco Central: una bolsa vacía de monedas de un peso, una normativa sobre el dinero falso y la normativa Nº32 sobre el canje de dinero roto por dinero nuevo. Mil monedas de un peso acompañan estos documentos dispersas en la superficie del cuadro. Adheridos sobre el vidrio que protege la obra se encuentran cuatro lentes ópticos de aumento que permiten acentuar detalles de los documentos, como la letra chica de las normativas y particularidades de las monedas.

“En su conjunto, los elementos de esta obra provocan una tensión entre forma y contenido, equivalente a la tensión entre el carácter abstracto de las normativas que regulan el flujo bancario y el carácter material de las monedas dispersas en la superficie. En particular, una bolsa de dinero transparente y vacía del Banco Central que da cuenta de las características técnicas del tipo de moneda que contenía, peso, valor, fecha, procedencia, etc. Asimismo, evidencia la normativa que hay tras el flujo de dinero, que condiciona y cataliza su circulación en la ciudadanía, mediante esquemas legislativos muchas veces desconocidos”, cuenta el artista.

Cabe destacar, que como premio, Correa recibió $800.000 pesos chilenos, y su obra pasó a formar parte de la Colección TransparentArte, un acervo público formado por las obras de arte contemporáneo que cada año reciben el primer lugar y las dos menciones honrosas del concurso, y cuyo objetivo es formar un acervo cultural y patrimonial para Chile que perdure en el tiempo, y propicie la construcción e institucionalización de una cultura de la transparencia.

¿Por qué elegiste postular con esta obra en particular?
Lo cristalino del tema, dentro del contexto histórico, me pareció ideal para poder ser contrastado con un cuadro que visualizara de forma transparente lo turbio y velado del momento.

El año pasado presentaste “La tragedia de los comunes” en galería Metales Pesados, donde de alguna forma buscabas desnaturalizar parte del sistema económico a través de una representación más literal y simbólica: los billetes y monedas. ¿Cómo fue el proceso de investigación y trabajo que hubo detrás de esta esta muestra?
La exposición “La tragedia de los comunes”, exigió al ejecutor principal de la obra (o sea yo) el tener que ceñirse al guión del artículo 32 de la Ley Orgánica del Banco Central de Chile, que permite cambiar billetes mutilados que conserven más de la mitad de su texto original por su valor nominal. La obra que ganó la mención honrosa, mediante lupas incrustadas en el enmarcado del cuadro, amplía literalmente “la letra chica” que vuelve incómodo el texto de la ley.

Podría decirse que “La traducción en metal de mil pesos” instala una reflexión respecto a las condiciones del mercado artístico. ¿Cuál dirías que es el estatuto de valoración del objeto artístico en la actualidad?
La estafa, parafraseando al protagonista de la película austríaca, Los Falsificadores: “¿Ganar dinero haciendo arte?… Ganar dinero haciendo dinero es el camino más directo”.

El concurso busca ver representado los valores de la transparencia, con el principal objetivo de promover e incentivar a través del arte los cambios culturales que se requieren para consolidar una sociedad chilena permeada por la transparencia en todos sus ámbitos, ¿cómo dirías que tu obra podría reflejar eso?
En lo imposible de su carácter moral. La necesidad de colocar al poder en una panóptica, es comparable a La casa de Vidrio, el experimento social no alteró el comportamiento mundano de quienes habitaban en ella, más bien ayudó a trivializar el nudismo en los espacios públicos.

→ Puedes conocer las obras que componen Colección TransparentArte, aquí.