Ch.ACO conoció el Proyecto Fugaz en su visita a Art Lima y PARC

Ch.ACO estuvo en Lima en el marco de las dos ferias de arte que conviven en el mes de abril: Art Lima, realizada del 21 al 24 de abril en las instalaciones de la ESGE (Escuela Superior de Guerra del Ejército del Perú), y PARC (Perú Arte Contemporáneo), realizada en la misma fecha en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima. El arte urbano aprovechó la ocasión para abrir las puertas en modo “fiesta” de Fugaz, un interesante nuevo proyecto colectivo, que promueve el desarrollo artístico y el movimiento cultural con la comunidad en el centro histórico de Callao, el legendario mayor puerto marítimo de Perú.

El proyecto tiene sede en la antigua Casa Ronald, una edificación estilo inglés construida entre 1900 y 1928, que consta de seis pisos, noventa habitaciones, doce departamentos, una azotea, un sótano y un ascensor, que se comenta fue el primero en su tipo del puerto. Las casas que lo rodean configuran, quizás, uno de los sitios más lindos -arquitectónicamente- del Perú republicano, pero pese a su gran valor patrimonial, todos esos recovecos llenos de historia, han sido abandonados a merced del tiempo.

Fue Gil Shavit, un empresario israelí, quien hace cinco años compró la construcción y comenzó a cambiar el rostro del lugar a través de su restauración, con el propósito de albergar ahí galerías de arte, escuelas, talleres, salas de exposiciones, restaurantes y todo lo que promueva la cultura y el sentido de comunidad entre los habitantes de la zona y turistas que la visitan.

Con el tiempo, la idea tomó forma bajo el nombre de Fugaz, un proyecto que busca desarrollar un lugar de convivencia entre la creatividad y el ambiente que lo acoge. Poco a poco, el Callao se ha convertido así en el reflejo de cómo la comunidad, el arte, la cultura y la inversión pueden romper paradigmas.

El proyecto implica una recuperación de la zona a través del arte, y ya son varias las galerías involucradas, entre ellas, González Y González, Revólver, Evolución, Entes & Pésimo y Bufeo, el nuevo espacio del artista y curador Christian Bendayán, además del proyecto editorial alternativo Meier-Ramírez, proyecto que trabaja con artistas peruanos e internacionales, traduciendo las ideas de los proyectos a un lenguaje editorial.

A cuadra y media de una de las bocas de la galería del edificio que ocupa Fugaz, se encuentra  el MicroMuseo de Gustavo Buntinx, donde se exhibe la envolvente muestra “Poéticas del Resto, Melancolías de la Violencia, de Giancarlo Scaglia y Maya Watanabe, “donde prima la duda poética no la denuncia ni el grito político, dando cuenta del inicio del proceso del duelo sobre la matanza en el penal de la isla El Frotón”, en palabras de su curador, Gustavo Buntinx.

Cabe destacar que Maya Watabane (1983) exhibe por estos días –y hasta el 3 de julio- en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Santiago, “El Péndulo”, una videoinstalación que toma como punto de partida los textos sagrados de las tres principales religiones monoteístas para preguntarnos cómo narrar nuestra identidad: ¿Podemos darle forma a través del relato? ¿Cómo entendernos como individuos y, al mismo tiempo, como colectivo?